El Espejo Serrano: El caso “Morfina” podría derivar en resultados insospechados El caso “Morfina” podría derivar en resultados insospechados ================================================================================ Moderador on 25/12/2009 04:36:00 El caso “Morfina” podría derivar en resultados insospechados Recordamos que todo comenzó con la denuncia de una paciente, luego identificada como Gabriela Ballesteros, quien necesitaba ese calmante para superar las secuelas que sufría producto de una intervención quirúrgica que le realizaron para la colocación de una prótesis en sus mamas. Según marca la mujer, le recetaron las dosis de morfina, y comenzó a usarla a partir de la entrega que, periódicamente le realizaba un enfermero del Hospital Municipal Ramón Santamarina. En un momento, ante un fuerte cuadro de excitación de la mujer, porque no conseguía el medicamento y sufría un fuerte dolor, tuvo que ser asistida por efectivos policiales a quienes les narró como le entregaban las dosis de morfina, y de oficio se inició una causa en la fiscalía local. En principio, la mujer sostiene que, “el enfermero jefe del servicio de infectología”, era la persona que le suministraba las ampollas de morfina; y que después de los primeros tres meses de uso, cuando comenzó la adicción, supuestamente “le empezó a cobrar las dosis”, pagando desde 50 y hasta 80 pesos por cada una, cuando el costo unitario para el nosocomio es mucho menor. Desde ese primer momento, la justicia notificó al Hospital, y de inmediato se empezaron a presentar libros, recetarios, y personal a declarar -de manera testimonial- para tratar de encontrar un camino común sobre lo denunciado por la paciente. Mientras tanto, el empleado cuestionado por esta maniobra, fue suspendido provisoriamente de sus funciones hasta que la denuncia penal determine si existen o no responsabilidades en la maniobra aludida. Hasta aquí, es solo un repaso de lo acontecido desde hace más de un mes, donde pese al estricto secreto sumarial que pesa sobre el expediente, pudimos conocer que hace un par de semanas, se hizo presente ante el fiscal que entiende en la causa, un reconocido profesional local para prestar declaración durante dos jornadas y por espacio de varias horas. Según indicaron nuestros informantes, se habría encontrado el camino de entrega del medicamento, a través de los pedidos de morfina que se realizaban al área de farmacia desde el sector de infectología. Lo que queda por dilucidar es quien firmaba los pedidos respectivos. El empleado cuestionado, otro trabajador, e incluso hasta el profesional responsable. No descartan los investigadores la posibilidad de convocar a un perito caligráfico que pueda determinar la identidad de la persona que firmó esas recetas. Más allá de eso, otro aspecto a determinar es si, quien las firmó, tenía el aval del profesional, siempre y cuando este no fuera el autor de esas firmas; y si fue el médico quien las firmaba, si estaba o no en conocimiento del “irregular uso” de esas ampollas. Otro aspecto que aún no pudo ser totalmente establecido es si, las cantidades de morfina solicitadas estaban enmarcadas dentro de los parámetros de uso que el mismo Hospital marca para las solicitudes que llegan desde cada área. Algunos empleados indicaron que “cuando pedimos morfina, solo podemos solicitar hasta 50 dosis, no más, hablar de 360 como habla la denunciante es mucho”. En este caso, de confirmarse los pedidos por encima de las norma establecidas, también quedarían “enganchados” el o los empleados que realizan esa tarea en el área de farmacia del hospital. Por último, la justicia debe determinar en caso de confirmarse la “supuesta maniobra”, si se realizaba con el solo fin de solucionar el problema de la paciente, y se la entregaban sin costo alguno, o si, detrás de la comprometida forma de entrega, también había un beneficio monetario. La diferencia pasa por una cuestión muy fuerte, si es la primera de las opciones, solo podrían producirse sanciones a nivel administrativo, y si nos encontramos con dinero de por medio (como dice la supuesta damnificada) entraríamos al terreno de la estafa al erario público y una condena desde la órbita penal. Consultamos en estas horas al Director Administrativo del Hospital, Licenciado Daniel Binando, aunque por la gravedad del tema, prefirió no dar precisiones, amparado en el mismo secreto sumarial que impusieron las autoridades judiciales. Si reconoció que “una vez que esté terminada la investigación, con los resultados del fiscal, elevaré todo al intendente para que se tomen las medidas que correspondan”.