Cambia, todo cambia
Martín Sabbatella
(Nuevo Encuentro)
1) Siempre planteamos la necesidad de una profunda reforma para mejorar la calidad de la política y de la democracia. Esta tendría que avanzar en sistema electoral, institutos de democracia semidirecta, políticas innovadoras de transparencia en la gestión, rendición de cuentas, libre acceso a la información pública, y, por supuesto, mejorar la calidad de los partidos políticos. La propuesta del Gobierno apunta a cristalizar el bipartidismo. La reforma no debería obstruir el surgimiento de fuerzas políticas nuevas. Eso lesiona la calidad de la democracia.
2) Así como está planteada favorece al bipartidismo, a la reconstitución del PJ y la UCR, pero no como construcciones políticas que impulsan dos modelos distintos, sino como maquinarias pragmáticas al servicio de cualquier proyecto de país.
3) Si se aprueba así, sería muy negativo. Hay que eliminar las restricciones a los partidos emergentes, incorporar mecanismos que favorezcan la participación y la transparencia y que apunten a construir un sistema de partidos más sólido, reconciliado con la sociedad, en el que los principios, las convicciones y la coherencia primen sobre la especulación, la conveniencia y el pragmatismo.
4) Los actuales legisladores y legisladoras nacionales tienen absoluta legitimidad para debatir y sancionar leyes. Fueron votados para eso.
5) Estoy seguro de que el proyecto presentado va a tener que incorporar modificaciones. No corresponde hablar de efectos porque no está definida cuál va a ser la norma.
6) Este proyecto, tal como está planteado, lesiona la calidad de la democracia. La reforma política sí es necesaria, lo que no es necesario es que se cristalice el bipartidismo. Hace falta porque hay numerosos aspectos a mejorar para lograr una democracia más intensa, con mejor representación política y mayor participación ciudadana.
Ernesto Sanz
(UCR)
1) Esta es una reforma del sistema electoral. Una reforma política es la que se consensuó en el año 1994 con la reforma constitucional. Es llamativo que todos los progresos institucionales generados por aquella fueron desconocidos por el Gobierno: federalismo fiscal, Consejo de la Magistratura, DNU, superpoderes, etc., más aún cuando se plantea una reforma estrictamente electoral a cuatro meses de la derrota electoral del oficialismo.
2) El proyecto es del Ejecutivo está sujeto a revisiones y posibles modificaciones de las cámaras del Congreso nacional. Esperemos que este debate no deje “vencedores y vencidos” y abra una nueva forma de dialogar y construir proyectos que beneficien al país.
3) El mapa de partidos no se modificará sustancialmente, aunque sí se establecen requisitos más estrictos para participar en la contienda electoral, lo que puede ser positivo pensando en los partidos llamados “sellos de goma” pero es delicado para las nuevas construcciones que sí poseen una representación real en la sociedad. El debate no puede dejar de lado cuestiones tan importantes como la publicidad oficial, la boleta única y la depuración de padrones de afiliados.
4) No creo que podamos limitar el Parlamento a lo que puede discutir y lo que no, el proyecto debe seguir su curso natural en las instituciones. Los actuales diputados deben tomarse el tiempo que consideren necesario para aprobar un proyecto de consenso y superador para el país y lo mismo haremos en la Cámara de Senadores.
5) Esto lo podremos ver con el transcurrir de la discusión, a simple vista no se percibe una intención dirigida a ningún distrito en particular.
6) Es necesario que tomemos este debate para fortalecer el vínculo de los partidos políticos con la sociedad. En lo personal espero que despierte una reflexión profunda entre quienes hacemos política acerca de formas, medios y fines.
Juan Manuel Abal Medina
(vicejefe de Gabinete)
1) Significa un paso importante en la democratización de la política argentina. De aprobarse el proyecto, habrá más equidad en la competencia partidaria, lo cual permitirá a todas las fuerzas estar en un pie de igualdad para promover su propuesta ante la sociedad.
2) Se beneficia ante todo la sociedad, que podrá participar activamente en la selección de los candidatos, acabando con los acuerdos de cúpula, a puertas cerradas, como conocer realmente todas las propuestas y no sólo la de los partidos grandes con capacidad económica para pagar costosas campañas audiovisuales. Se perjudican los “sellos de goma” personalistas, sin inserción en la sociedad, que se arman y desarman sólo con fines electoralistas. El objetivo es fortalecer a los partidos, y dificultar la posibilidad de crear “pymes”.
3) Hoy hay en la Argentina 656 partidos reconocidos jurídicamente, una cifra disparatada. De aprobarse el proyecto, ese número se acercará a cifras más lógicas. Eso permitirá que los auténticos partidos tengan mayor espacio en los medios, mayor acceso a recursos y mayor capacidad para difundir sus ideas en la sociedad.
4) La dinámica parlamentaria dictará sus propios tiempos. El Gobierno es respetuoso del funcionamiento del Congreso. Obviamente, entendemos que cuanto más lejos de una elección se trate el tema es mejor, porque impide las suspicacias de pensar que la reforma tiene alguna intencionalidad para los comicios.
5) Se sentirá en todo el país. Todos los argentinos y las argentinas utilizarán reglas electorales más democráticas, más transparentes, más participativas.
6) Porque la democratización social y económica debe ser acompañada y profundizada por la democratización de la política. Esta reforma da equidad a todos los partidos, y a todos los ciudadanos.
Pino Solanas (Proyecto Sur)
1) Venimos denunciando la crisis del sistema político: la pérdida de credibilidad de los partidos y lo candidatos como producto de la sistemática traición a las promesas electorales y a la falta de propuestas transformadoras. Una de nuestras cinco causas fundantes es la democratización de la democracia. El proyecto del Ejecutivo está encaminado en la dirección opuesta.
2) Se beneficia ante todo el autor del proyecto, que detrás de una propuesta interesante como lo son las internas abiertas, trata de cristalizar el bipartidismo por imposición legal. Se perjudica a la ciudadanía, que en un marco de grave afectación del derecho a la representación política, encontrará más dificultades para generar nuevas expresiones políticas superadoras del bipartidismo.
3) Los aparatos tradicionales del PJ y la UCR tendrán aún más facilidades para prevalecer. Con una clara finalidad proscriptiva se intenta dificultar mediante vallas carentes de toda razón valedera el camino ascendente de una nueva fuerza emancipadora, y caducar la personería electoral de varios partidos que forman parte del acervo político cultural de nuestro pueblo.
4) Basta de apuros legislativos que degradan el papel del Parlamento como ámbito de debate y expresión de la voluntad popular. Los tiempos del tratamiento de este tema deben estar subordinados a una agenda político parlamentaria que priorice las necesidades urgentes de nuestro pueblo que siguen insatisfechas.
5) En caso de prosperar el proyecto, los efectos proscriptivos se sentirán en todo el país, y especialmente en la arbitraria limitación a la construcción de nuevas alternativas y candidaturas presidenciales.
6) Es necesaria una reforma democratizadora de los partidos políticos, que no es la que ahora está proponiendo el Poder Ejecutivo. Otros temas necesarios son el derecho de voto, contra las maniobras de robo de boletas o restricciones a la fiscalización.
Federico Pinedo
(Pro)
1) Se trata de un sofisma: parece verdadero pero es falso. No importa intención alguna de superación de la crisis de partidos políticos que atraviesa la república, profundizada en el último turno electoral por la trampa de las candidaturas testimoniales.
2) Se perjudica el pueblo argentino, a quien se le usurpa la representación y se degrada el sistema democrático con una pretendida transparencia y fortalecimiento institucional que no es tal.
3) Hace mucho tiempo que en la Argentina hay tres o cuatro vertientes políticas que representan a la gran mayoría de los argentinos. Así va a quedar. No veo cambios en ese sentido.
4) No se trata de fijar una fecha. Si hubiésemos discutido una reforma de esta trascendencia en profundidad, perfectamente lo podría tratar este Congreso. Necesitamos alcanzar un amplio acuerdo y no creo posible lograrlo en un par de semanas: es como si quisiéramos reformar la Constitución en 48 horas. No es serio.
5) La norma, tal cual está presentada, es absurda y por lo tanto de efectos negativos en cualquier distrito. No se puede legislar en función de intereses personales. Jamás me he propuesto legislar para beneficio de Macri o de algún dirigente de mi partido. Pretendo legislar para la generación de argentinos que viene detrás de nosotros.
6) Porque es necesario cumplir con la Constitución y fortalecer a los partidos. Porque es necesario transparentar el financiamiento de la política, sin droguerías ni aportes dibujados. Porque es necesario velar por un escrutinio limpio y claro sin fraudes. Porque el sistema democrático necesita dar un impulso de calidad en la elección de los candidatos. Porque el pueblo gobierna a través de sus representantes y estos deben ser la expresión transparente de tal voluntad. El sistema actual de elección de quienes gobiernan en nada refleja este hecho.
Producción: Deborah Maniowicz





del.icio.us
Digg

Ingrese su comentario